¿Qué es el Trastorno Específico del Lenguaje (T.E.L.)?

El trastorno específico del lenguaje (TEL; SLI, EspecificLanguajeImpairment en inglés), sigue siendo hoy sometido a discusión. Existe una dificultad a la hora de definirlo y por tanto de identificarlo, de hecho, actualmente se sigue definiendo más por criterios de exclusión que por marcadores psicolingüísticos claros. Parte de esta dificultad se debe a la gran heterogeneidad de sus presentaciones.

Existen muchas definiciones de TEL. Recientemente se ha definido como “una alteración significativa en la adquisición y desarrollo del lenguaje, que no está justificada por ninguna causa física, neurológica, intelectual ni sensorial, en unas condiciones sociales idóneas”.

De esta definición u otras similares podemos entresacar la enorme variabilidad de sus manifestaciones. Por ejemplo, puede verse afectada solo la expresión o también la comprensión, en la gran mayoría de las ocasiones afecta al componente morfosintáctico, pero también al fonológico y en otros subgrupos menos mayoritarios a la semántica y a la pragmática. Los niveles de gravedad son también muy diversos y a esto le sumamos la comorbilidad, ya que pueden estar presentes con otras alteraciones, como el TDAH o el trastorno de la coordinación.

En la descripción del TEL hay que tener en cuenta, igualmente, que se trata de un trastorno evolutivo y por tanto, dinámico y cambiante.

Existe una enorme dificultad para describir las principales características clínicas del TEL, aún así intentamos hacer un resumen:

Fonología

  • Procesos de simplificación fonológica.
  • Procesos fonológicos desviados.
  • Jerga ininteligible fluida.

Morfosintaxis

  • Estructuras gramaticales más simples (frases cortas).
  • Omisión o mal uso de palabras función.
  • Omisión de constituyentes.
  • Errores de concordancia (género, número, tiempo…).
  • Problemas con la morfología flexiva (ej. Flexión verbal).
  • Otros agramatismos (ej. Orden inusual de palabras).
  • Dificultades de comprensión gramatical.

Semántica         

  • Retraso en el periodo de explosión léxica.
  • Vocabulario reducido.
  • Dificultades de acceso al léxico.

Pragmática

  • Inician menos conversaciones y responde menos.
  • Competencia conversacional limitada.
  • Dificultades narrativas.
  • Menor uso de conectores.
  • Empleo de gestos como sustituto del lenguaje.

General

  • Desarrollo alterado.
  • Asincronías en el desarrollo de los distintos componentes del lenguaje.
  • Morfosintaxis siempre alterada.
  • Evolución lenta.

Subtipos y categorías clínicas dentro del TEL

La variabilidad y heterogeneidad en los niños con TEL ha llevado también a plantear si se trata de una única categoría diagnóstica en la que todos los niños afectados podrían situarse en un continuo de gravedad o bien pueden distinguirse dentro del TEL distintos subtipos o incluso distintas categorías diagnósticas.

Ha habido a lo largo de los años frecuentes intentos de clasificar dicho trastorno en distintos subgrupos atendiendo a términos clínicos. La taxonomíamás utilizada e investigada  es la propuesta por Rapin y Allen (1983, 1987). Estas autoras obtuvieron  6 subgrupos, a los queotorgaron la consideración de síndromes, en función de la dimensión lingüística más afectada.

Los subgrupos fueron:

  1. Trastorno de la programación fonológica. Afectación expresiva que se caracteriza por un habla fluida pero imprecisa y poco inteligible. La articulación mejora sensiblemente en tareas de repetición. Existe en dicho subtipo una limitación en el desarrollo de la conciencia fonológica.
  2. Dispraxia verbal. Afecta también a la expresión, pero en este caso el habla es muy poco fluida. Son niños que hablan con mucho esfuerzo y tienen graves problemas articulatorios.
  3. Trastorno fonológico-sintáctico. En el subtipo más frecuente y quizás el que más se identifica con TEL. Afecta a la forma del lenguaje (fonología y morfosintaxis) en su esfera expresiva y receptiva, pero en mejor medida a ésta última. Suelen ser niños que emplean frases cortas, con omisión o mal uso de nexos y marcadores morfológicos y su pronunciación también está alterada. La comprensión depende mucho de si el mensaje está contextualizado y de su longitud y su complejidad gramatical.
  4. Agnosia auditivo verbal. Es un cuadro donde existe una ausencia de comprensión del lenguaje oral, por el contrario si comprenden los gestos simbólicos. Esto provoca que la producción del lenguaje sea nula o muy limitada. Es un trastorno muy poco frecuente y funcionalmente actúan como sordos. Algunos de estos casos aparecen después de un desarrollo normal del lenguaje como ocurre en el síndrome de Landau-Kleffner.
  5. Trastorno léxico-sintactico. Los niños que presentan este subtipo tienen dificultades léxicas, morfosintácticas y de evocación de palabras (parafasias, circunloquios, pseudotartamudeo…). Sus dificultades también son mixtas (expresivas y receptivas). La comprensión de palabras aisladas es aceptable pero la de enunciados es muy deficiente.
  6. Trastorno semántico-pragmático. Es un subtipo que se encuentra a caballo entre los TEL y los trastornos del espectro autista, por esta razón existe un gran debate sobre su existencia y donde “ubicarlo”, habiendo muchos autores que lo consideran como un TEA de más alto funcionamiento por sus pobres habilidades de cognición social, lo que les lleva a tener problemas para adaptarse a su interlocutor o no comprender el lenguaje más inferencial. Los niños que pertenecen a este subgrupo presentan un habla fluida y correcta formalmente, pero con grandes dificultades pragmáticas, como ecolalias, perseveraciones verbales, cambios radicales de temática, respuestas tangenciales y también dificultades con el manejo del léxico más abstracto (ej. Conceptos temporales). La comprensión de estructuras gramaticales más complejos y del discurso son deficitarias sobre todo a edades más tempranas. Diversos autores, lo conceptualizan como trastorno pragmático del lenguaje (TPL).

En la actualidad se cuestiona si alguna de las categorías descritas son parte del TEL, especialmente la dispraxia y el trastorno semántico-prágmatico. De hecho, de estos 6 subtipos, cuatro no se corresponden con el TEL, tal como se entiende hoy dia: dispraxia verbal, déficit de programación fonológica, agnosia auditivo verbal y trastorno semántico-pragmático. Los dos subtipos (ambos mixtos) que mantienen su vigencia son el trastorno fonológico-sintáctico y el trastorno léxico-semántico.

Etiología del TEL

El TEL, como otros trastornos del neurodesarrollo, tiene una etiología desconocida. Además de no saberse con exactitud las causas que lo producen, tampoco tiene marcador biológico, por lo que su diagnóstico es clínico.

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