¿Cómo escoger el mejor centro educativo para nuestros peques con diversidad funcional?

Llega la vuelta al cole y para muchos será el inicio de su etapa escolar, ya sea en la escuela (0 a 3) o en el cole (3 a 12).

Como sabéis, en España la escolarización no es obligatoria hasta los 6 años (Primero de Educación Primaria), aunque las condiciones laborales de las familias y la falta de conciliación lleva a que lo hagamos mucho antes, incluso desde los 4 meses cuando se acaba las baja por maternidad.

En el caso de tener un peque con diversidad funcional, puede que retrasemos su entrada hasta verlo preparado o que, al contrario, escolaricemos antes con el objetivo de fomentar su desarrollo en un medio compartido con iguales.

Los inicios se presentan llenos de dudas cuando tenemos un hijo típico, pero cuando el niño o niña tiene alguna diversidad las inquietudes se potencian y las opciones se reducen.

En el caso de peques con Hemiparesia, la escolarización se puede hacer en todas las variantes que existen: centro ordinario, centro ordinario preferente/específico y centro especial. Elegir uno u otro dependerá de sus afectaciones y autonomía, así como de la necesidad de los diferentes apoyos que pueda necesitar en su escolarización.

Aunque es la familia quien tiene la última palabra sobre el tipo de centro, el EAT (luego el EOEP) serán los que valorarán a nuestro hijo y elaborarán un dictamen de escolarización sugiriendo el centro que consideren más adecuado y los apoyos a recibir.

Una vez sepamos el tipo de centro (ordinario, preferente/específico, especial) podremos elegir el colegio en concreto como el resto de familias típicas, pero acotando las opciones a las características del centro.

En Madrid, como existe el distrito único, podríamos elegir tres opciones de colegio en cualquier barrio. Pero claro, las posibilidades se reducen considerablemente al necesitar un centro preferente o que incluya determinados apoyos. No competimos por una de las 25 plazas que admite la ratio en colegios (8, 14 o 20 en escuela). Cuando un peque llega al cole con dictamen, utilizará una plaza de ACNEE. La LOMCE vigente reserva 2 plazas por clase para ACNEE en colegio (ocupando 1 plaza regular, es decir que si se escolarizan 2 ACNEE en una clase seguirá habiendo 25 alumnos, los otros 23 típicos).

La “lucha” por una de las dos plazas disponibles en la clase solo se dará si hay más de 2 ACNEE solicitándolas. En ese caso, tendrá prioridad quien tenga una discapacidad que sea preferente en ese colegio. Por ejemplo, 3 ACNEE uno con Síndrome de Asperger/TEA y 2 con parálisis cerebral queriendo un colegio ordinario preferente motóricos, serán los niños con PCI los que obtendrán las plazas de esa clase.

En igualdad de condiciones/tipo de discapacidad, se barema como en el resto de plazas (hermanos en el centro, EMI, familia numerosa, etc.).

En peques como mi hijo con Hemiparesia, al tener una incidencia principal a nivel motor y no necesariamente (aunque habitualmente) acompañada de otras afectaciones,  la mayoría comenzamos el colegio en centros ordinarios preferentes o específicos para alumnado con diversidad funcional motora. Son coles comunes que aseguran (¡o deberían asegurar!) accesibilidad al edificio (rampas, ascensor, baños y puertas adaptados) y apoyos profesionales como fisioterapeutas, personal técnico (para asistir en traslados, control de esfínteres), maestras de PT y AL y algún DUE.

Pero, ¿qué son estas siglas?

Bastante difícil es investigar sobre colegios (¿Bilingüe? ¿Concertado? ¿Público? ¿Jornada partida o continua?), sumado a la carrera que hacemos las familias diversas para aprender sobre especialidades médicas, ortopédicas, terapéuticas, adaptaciones, burocracia… ¡que ahora para escolarizar nos encontramos con todo esto!

Aquí os dejo un pequeño glosario para que estéis menos perdidos que yo al empezar la aventura escolar de mi niño.

  • ACNEE: Alumno/a con necesidades educativas especiales.
  • EAT: Equipo de atención temprana.
  • EOEP: Equipo de orientación educativa y psicopedagógica.
  • PT: Maestra/o de pedagogía terapéutica.
  • AL: Especialista de Audición y Lenguaje.
  • DUE: Enfermero/a.

En función de los recursos del centro escolar elegido, el grado de afectación en cada área de nuestro peque y la cantidad de ACNEE entre los que repartir los apoyos, a principio de cada curso se asignarán las sesiones que tendrá semanalmente de cada especialidad, que podrán desarrollarse dentro o fuera de su aula.

Mi consejo: antes de iniciar el curso (o cualquier actividad nueva), redacto una carta al tutor contando cómo es mi peque con un breve resumen de sus diagnósticos, terapias a las que asiste y forma de abordar determinados comportamientos o actividades. El objetivo es dar al adulto de referencia el conocimiento de mi niño y su diversidad en ese momento concreto, para facilitar su convivencia y el desarrollo de las jornadas desde el inicio de curso.

Esta carta siempre ha sido bien recibida y compartida con el resto de apoyos y personal docente/no docente del centro escolar.

En mi próxima colaboración con Editorial GEU os seguiré contando mi experiencia criando 24/7 a mis hijos normotípico y neurodiverso. Si os interesa algún tema en concreto estaré encantada de abordarlo en cuanto sea posible.

¡Feliz inicio de curso!

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